Quien no se ofende

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. (Ezequiel 36:26)

 

Dios tiene un nuevo corazón para nosotros que no se puede ofender, un corazón “inatendible.” Amados, poseer un corazón que no se ofende no es una opción o un lujo; no es una cosa pequeña. Un corazón ofendido está en peligro de tornarse en un “corazón de piedra.”


Considerad: Jesús nos advierte que, a medida que nos acerquemos al final de los tiempos, la mayoría de las personas se ofenderán de tal manera que se apartarán de la fe. Escuchad con atención su advertencia:

 

“Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán... y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará” (Mateo 24:10-12).

 

“Muchos… se ofenderán.” ¿El resultado? El amor de “muchos” se enfriará. Mi oración es que escuchemos Sus palabras con temor santo.

 

El peligro de guardar ofensa
Cuando permitimos que una ofensa permanezca en nuestros corazones, provoca consecuencias espirituales graves. En el versículo antes citado, Jesús nombró tres resultados peligrosos: traición, odio y amor frío. Cuando alguien nos ha ofendido, incluso alguien que nos importa, debemos acudir a ellos. Si no hablamos con ellos, comenzaremos a hablar sobre ellos. Traicionamos esa relación, hablando con malicia a sus espaldas, descubriendo sus debilidades y sus pecados. Tal vez enmascaramos nuestra traición diciendo que estamos solamente buscando consejo, pero cuando volvemos la vista atrás vemos que hemos hablado de forma negativa a demasiada gente. Nuestro verdadero objetivo no era buscar la ayuda espiritual para nosotros mismos, sino buscar la venganza hacia aquel que nos ofendió. ¿De qué manera tal acción no es una manifestación de odio? Para un alma ofendida, el amor frío, la traición y el odio son un camino hacia las tinieblas.

 

La mayoría de las personas no se tropiezan con las rocas; tropiezan con piedras, cosas relativamente pequeñas. Tal vez la personalidad de alguien en autoridad nos molesta y muy pronto nos ofendemos. O, un amigo o un familiar no cubre nuestras expectativas, y la ofensa entra en nuestra alma. Amado, si queremos “perseverar hasta el fin”, tenemos que confrontar las cosas que nos molestan.

 

Cuando Jesús nos advierte que nos hace falta perseverancia, nos está diciendo que es más fácil comenzar la carrera que terminarla. Entre ahora y el día en que usted muera, habrá muchas ocasiones para que se ofenda, y necesitara vencerlas. Tal vez este usted en un momento así ahora mismo. ¡No subestime el peligro de guardar una ofensa!

 

Nadie planifica apartarse; nadie dice, “Creo que hoy voy a desarrollar un corazón duro y frío.” Tales cosas entran en nuestras almas sigilosamente y es ingenuo suponer que nunca nos puede ocurrir a nosotros. Conozco muchas personas que se han ofendido de forma constante acerca de esto y aquello. En lugar de tratar con las ofensas, orar sobre ellas y entregárselas a Dios, las llevan consigo hasta que su peso imposibilita su caminar con Dios. Quizás hoy va bien, pero puedo garantizarle que mañana ocurrirá algo que, inevitablemente, le decepcionará o dañara; le golpeará alguna injusticia, exigiendo que reaccione en la carne. ¿Va a encontrar más amor, y por tanto, continuara su crecimiento hacia la semejanza a Cristo? ¿O va a permitir que esa ofensa consuma su vida espiritual?

 

Señor, perdóname por ofenderme tan rápidamente y por cargar ofensas. Padre, my corazón es tonto y débil. Concédeme el corazón de Jesucristo que no se ofende. Amen

 

“Entonces muchos se ofenderán, y se traicionaran unos a otros…Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriara” (Mateo 24:10-12 Traducción literal de la versión en ingles KJV).

 

La secuencia que lleva a la apostasía
En nuestra última enseñanza observamos las ofensas y examinamos el efecto letal que un espíritu ofendido puede tener sobre nuestras vidas. Discutimos como la única forma de no permanecer ofendido por siempre es alcanzar el corazón que no se ofende de Jesucristo.


Alcanzar a poseer el corazón de Cristo no es un asunto menor. Recuerde, Jesus advirtió que en los últimos días “muchos” serian ofendidos.  Un espíritu herido no es lo mismo que un espíritu ofendido – una ofensa tiene lugar cuando no procesamos nuestras ofensas a la manera de Cristo.  De hecho, un espíritu ofendido, al que se deja sin prestar atención y rumiando en nuestras mentes, prontamente se manifestara como una traición, odio y amor frio. Jesus dijo que las ofensas serian la causa última que llevaría a muchos a apartarse de la fe. Escuche bien: en el versículo ut supra, Jesus conecto la real causa de la apostasía no solamente con doctrinas erróneas, sino con reacciones erróneas.

 

Por supuesto, pero podemos tener la información correcta y aun tener una respuesta equivocada.  La información doctrinal puede ser perfeccionada y refinada, pero Proverbios nos advierte que alguien “ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fortificada”, “las contiendas” entre la gente “son como cerrojos de fortaleza” (Proverbios 18:19).

 

Si, cuidado con los lideres falsos, pero más engañosos que los falsos profetas y maestros lo son nuestros propios corazones cuando están ofendidos (Jeremías 17:9). ¿Vive usted con un corazón ofendido? Si es así, usted se está deslizando gradualmente del verdadero cristianismo, el cual es conocido por su amor ágape.

 

Así, el lidiar con un corazón ofendido es vital para mantener la continua madurez espiritual. Por esta razón, necesitamos mirar nuevamente a aquellas cosas que nos ofendieron.

 

Falsas expectativas
Las irreales o exageradas expectativas que a veces ponemos sobre otros, harán que en algún momento queden cortos y nos sintamos ofendidos. Algunos esperan que sus esposas o pastores o amigos cubran cada necesidad – y si, ellos cubrirán algunas de nuestras necesidades. Sin embargo, al más profundo nivel, nuestras almas fueron creadas para encontrar seguridad en Dios, no en el hombre. Cuando el Omnipotente se vuelve verdaderamente en nuestra fuente de paz y provisión, nuestro bienestar se define al ser conscientes del amor de Dios. Al depositar nuestra confianza en Dios, podemos vivir más confortablemente con las personas a nuestro alrededor.

 

Todavía, el poder mismo de nuestras expectativas puede atragantar la dulzura de una relación personal. Suponga que, en vez de cargar a las personas con nuestras expectativas, simplemente aprendemos a apreciarlos por ellos mismos – sin ataduras. ¿Que si nos acercamos a la familia y amigos con gratitud por lo que están haciendo antes que desilusionados por lo que fallaron en hacer?

 

¿Suponga que un esposo, en vez de esperar una cena completa de parte de su esposa cada noche, aprende a apreciar lo que sea que ella pueda ofrecerle? Entonces, en vez de que su fallada expectativa se deteriore hacia una ofensa, habrá una viva y sincera valoración por la comida que su esposa le preparo. Yo sé que hay arreglos de mutuo acuerdo, pero en realidad, una esposa no tiene la obligación de cocinar comidas especiales o mantener la casa en forma. Usted no se caso con ella para que fuera quien se encargara de los quehaceres sino para volverse uno con ella.

 

O imagine un esposo quien trabaja en un prolongado y cansador empleo. Sin embargo, su esposa espera que el trabaje dos horas más en casa o que vaya con ella de compras o que escuche atentamente sus problemas.  ¿Que si en cambio ella le da la bienvenida en la puerta y sinceramente le agradece por darse el mismo a diario para soportar a su familia?  ¿Que si lo encuentra sin reclamos mas apreciándolo? Quizá pueda incluso dar un masaje en su hombro y por amor, tener preparado su plato favorito.

 

Vea, las expectativas pueden parecer como legítimos aspectos de una relación, pero también pueden causarnos decepción y ofensa cuando las personas se quedan cortas. En el pasado he sabido de situaciones donde mis expectativas realmente me cegaron a los esfuerzos que había hecho un ser querido. Ellos intentaban mejorar en un área de la cual yo no estaba consciente debido a que mi enfoque estaba puesto en una expectativa diferente. Debería haber estado agradecido y alentándole.

 

Por supuesto, hoy en día hablo de asuntos y expectativas con aquellos que me son próximos, pero el peso de mi expectativa no está en otros, sino en mi y en ser semejante a Cristo y sensible hacia aquellos a mi alrededor. Doy valor al disfrutar la individualidad de otros, agradeciendo sinceramente a Dios por su contribución a mi vida.

 

Cuando Dios Mismo nos ofende
El hecho es que las falsas expectativas pueden volverse en una fuente de muchas ofensas profundas. Sin embargo, una de las peores ofensas que podemos sufrir es cuando Dios mismo no ofende deliberadamente.

 

En 2 de Reyes 5 leemos la historia de Naamán, un general Sirio, que buscaba ser sanado de lepra por Eliseo, el profeta. Cuando Naamán y su sequito llegaron a la casa de Eliseo, Eliseo no los saludo personalmente sino que en cambio envió a su siervo con una palabra/sanidad para Naamán. Era una tarea simple para el líder militar: lavarse siete veces en el rio Jordán.  No obstante, la sanidad ofendió a Naamán. ¿Por qué no salió el profeta mismo? ¿Por qué este barroso rio Jordán? La escritura dice que “Naamán estaba furioso.”

 

Un espíritu ofendido es un espíritu enojado. En este caso, Naamán estaba más que enojado; estaba furioso. ¿Encuentra usted que siempre está enojado con una persona en particular?  Es porque ellos le han ofendido y usted no los ha perdonado.  Naamán estaba ofendido con Eliseo, pero ¿cual era la causa real de la ofensa de Naamán?  Escuche sus palabras. El dijo, “He aquí, yo pensé: “Seguramente él vendrá a mí, y se detendrá e invocará el nombre del Señor su Dios, moverá su mano sobre la parte enferma y curará la lepra” (v.11).

 

Capte la frase, “He aquí, yo pensé…” En verdad, Naamán no fue ofendido por Eliseo sino por sus propias fracasadas expectativas.  Probablemente paso muchas horas imaginando el momento de su sanidad. Incluso se vio a si mismo testificando acerca de cómo el hombre de Dios lo sano. Al no ocurrir de acuerdo a su plan, se ofendió.

 

Amigos, antes de que el Señor lo sane o le asigne algún nuevo y alto puesto de servicio, lo ofenderá con frecuencia.  ¿Por qué? ¿Qué es lo que se ofende en nosotros? En general es nuestro orgullo. Venimos a Dios anhelando sanidad física, pero el Señor no solamente quiere que seamos sanados más que nos volvamos humildes.  Si, Dios nos sana a través de nuestra fe, pero hay veces cuando nuestro propio orgullo nos impide recibir el método de la sanidad de Dios. El Señor nos ofende para darnos humildad y así poder darnos Su gracia. La fe obra a través de la gracia, pero Dios solo da gracia al humilde.

 

Observe con cuanta frecuencia Jesus ofendió a personas antes de sanarlas. Una vez, realmente escupió sobre el suelo, hizo barro y lo coloco en los ojos de un ciego, y luego le dijo que ¡caminara por el pueblo de esa manera! Imagínese si usted fuese el próximo en la fila de la sanidad y ve lo que a la persona delante de usted tuvo que hacer.  Admítalo, ¡cada uno de nosotros estaría buscando otro ministerio de sanidad, uno que sea un poco menos ofensivo! En otra ocasión le dijo a la mujer que vino buscando la sanidad de su hija que era un perrillos sucio; en otra oportunidad coloco Sus dedos en las orejas de una hombre para sanar su sordera.  El Señor con frecuencia ofendía a las personas antes de sanarlas.

 

Si vamos a aprender a humillarnos a nosotros mismos en la ofensa, descubriríamos que la aparente ofensa fue, en realidad, una puerta que guio hacia el poder manifiesto de Dios. Cuando Jesus llamo perrillos a la mujer cananea, en vez de ofenderse, ella dijo, “Si Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas” (Mat 15:27). Cuando Jesus le dijo al hombre que caminara a través del pueblo barro en sus ojos, el hombre no discutió ni pidió por una sanidad más digna; se humillo y regreso viendo. Cuando Eliseo le dijo a Naamán que se sumergiera en el Jordán siete veces, la ofensa lo hirió. Más aun al humillarse, su lepra fue reemplazada con la piel de una niño chico. Su piel se volvió como la de un niño porque su corazón, a través de la humildad, se volvió como un niño.

 

Quizá usted no ha recibido su sanidad o irrumpimiento todavía porque el sendero puesto delante de usted está por debajo de su dignidad.  Quizá necesita despojarse de su dignidad e ir a aquella iglesia Pentecostal o Bautista de la cual se ha estado riendo, y luego pedirle que oren por usted. Dios quiere sanarlo, pero El también quiere renovarlo y transformarlo con Su gracia.

 

Superando las ofensas
Cuando estudiamos lo que Jesus enseno, es obvio que el vino para volvernos “inofendibles” Considere: El dice que si alguien le golpea en una mejilla, usted ha de ofrecerle la otra. El dijo que amemos a nuestros enemigos y bendigamos a aquellos que nos maldicen. Lo que realmente está haciendo es mostrándonos como un corazón de amor que no se ofende supera toda adversidad.

 

Nosotros oramos, “Señor, quiero cambiar.” A fin de responder a nuestra oración, algunas veces el nos coloca en situaciones que perfectamente nos ofenden.  La ofensa misma despierta nuestra necesidad de gracia. Así, el Señor precipita el cambio ofendiendo primero el área de nuestra alma que El desea transformar. El no espera que meramente sobrevivamos a la adversidad sino que nos volvamos como Cristo en ella. Pregúntele a Jose en el Antiguo Testamento: la “tierra de la ofensa” se torno en la tierra de su unción y poder.  Escuche mi amigo, el destino que Dios tiene para el hombre se desarrolla o muere en la encrucijada de la ofensa. Como manejamos las ofensas es clave para nuestro mañana.

 

“Mucha paz tienen los que aman [la] ley [de Dios], y nada los hace tropezar” (Salmo 119:165).¨

 

Señor, concédeme ese corazón nuevo que puede caminar como camino Jesus, a través de un mundo de ofensas sin tropezar. Quiero ver todo como una oportunidad para orar, todo como una oportunidad para volverme semejante a Cristo. Señor ayúdame a interpretar las ofensas como oportunidades que lleven a transformaciones.  Concédeme, Señor Jesus, el pulso y el latido de tu corazón que no se ofende. Amén.

 

Por Francis Frangipane

Adaptado de un capitulo del Programa de formación a imagen de Cristo.

www.frangipanehispano.org

Esta vez alabaré al Señor

Esta vez alabaré al Señor

No podemos pasar a través de la vida sin ser dañados. EL dolor y la desilusión en este mundo son inevitables. Pero la manera como manejamos estos reveses forman nuestro carácter y nos preparan para la eternidad. Nuestras actitudes son el factor crucial que determina el nivel de inmunidad frente a las luchas. Más allá de las dificultades que hayamos enfrentado, y a pesar de los errores que hemos cometido, el fin de nuestras vidas puede tanto ser lleno de alabanza y acción de gracias – o lleno de miseria y queja. En el análisis final, lo que hayamos experimentado en la vida, será tan rico como los deseos que hayamos alcanzado o tan doloroso como las cosas que lamentamos.

La Biblia nos dice, “La esperanza que se demora es tormento del Corazón;” (Prov. 13:12). Esas profundas desilusiones en la vida tienen una manera de nunca dejarnos; penetran en nuestros corazones como fuego y entonces se endurecen en nuestra naturaleza como lava. Los reveses pueden dejarnos cautelosos acerca de nuevas empresas y suspicaces hacia nuevos amigos.

Nuestra herida restringe nuestra franqueza. Tenemos temor de ser dañados nuevamente por nuevas relaciones. Gradualmente, a menos que aprendamos como manejar el dolor correctamente, nos volvemos amargados y cínicos resentidos. Perdemos el gozo de estar vivos.

La fuente de realización
Son nuestros propios deseos y el grado de su cumplimiento lo que produce tanto gozo como dolor en nuestras vidas. Aun deseos básicos acerca de matrimonio o amigos pueden esclavizarnos si consumen nuestra atención. ¿Son estos malos deseos? No, pero si el tener nuestros deseos cumplidos es la razón principal por la cual vinimos a Cristo, es posible que nuestras vidas no mejoren hasta que nuestras prioridades cambien.

El Señor está preocupado en cumplir nuestros deseos, pero para hacerlo El debe retirar nuestras manos de nuestras vidas y volver nuestros corazones a El. Sin lugar a dudas, la razón por la cual estamos vivos no es para realizar nuestros deseos sino para convertirnos en Sus adoradores.

La realización personal puede convertirse en un ídolo; puede volverse en tal obsesión que estemos viviendo por la felicidad más que viviendo para Dios. Así, parte de nuestra salvación incluye el tener nuestros deseos priorizados por Cristo. En el Sermón del Monte, El lo dijo de esta forma: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” (Mateo 6:33-34). Dios quiere, y lo hará, satisfacernos más allá de nuestros sueños, pero no antes que El sea lo primero en nuestros corazones.

Un maravilloso ejemplo de esto puede observarse en la vida de Lea, la primera esposa de Jacob. Lea no era atractiva, no era deseada ni amada por su esposo. Jacob había servido a Laban, el padre de Lea, siete años por Raquel, quien era la hermana menor de Lea. En su noche de bodas, sin embargo, Laban puso a Lea en la carpa nupcial en vez de a Raquel. Aunque Jacob realmente se caso con Raquel una semana más tarde, tuvo que trabajar otros siete años por ella. Por lo tanto, Jacob tenía dos esposas que eran hermanas.

Las Escrituras nos dicen que Raquel fue amada por Jacob, pero Lea fue repudiada: “Y vio Jehová que Lea era menospreciada…” (Gen. 29:31). Debemos entender esto acerca de la naturaleza de Dios: El Señor es atraído a aquellos que se duelen “Y vio Jehová….Lea”. ¡Qué maravillosas palabras! De la misma forma que las aguas descienden y llenan aquello que está más bajo, así Cristo alcanza primero a los afligidos para llenar su depresión y confortarlos.

El Señor vio que Lea no era amada. El vio su dolor, su soledad, su pena en el corazón. Lea, si bien no fue amada por Jacob, fue profundamente amada por el Señor, y le dio un hijo. La reacción de Lea era predecible. Ella dijo, “ahora por tanto, me amara mi marido” (v. 32).

Peor que vivir una vida solo, es estar casado con alguien que te repudia, como lo fue Lea. Como anheló que Jacob pudiera compartir el amor que tenia por Raquel, con ella. ¿Quién puede culparla? Los deseos de Lea eran justificados. Ella le había dado el primogénito .En su mente, si el Señor pudo abrir su matriz, podría también abrir el Corazón de Jacob. Pero no era aun el tiempo, Jacob todavía no la amaba.

Dos veces más Lea dio hijos a luz, y cada vez su deseo fue para su marido. Ella dijo, “Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos” (v. 34). Aun así, el Corazón de Jacob no la deseó.

Para Lea, como para nosotros, hay una lección aquí: No puedes hacer que alguien te ame. De hecho, cuanto más presión pones sobre otros para que te acepten, en cambio más probablemente te rechazaran. El concepto de realización de Lea estuvo basado en obtener el amor de Jacob y ahora su problema se tornaba peor. Porque, no solamente no fue atractiva para Jacob, sino que sus celos le añadían carencia de hermosura.

Tres veces leemos en este texto que el Señor vio y oyó que Lea no era amada. El había visto su aflicción. A través de todo su esfuerzo por conseguir a Jacob y su desilusión hacia u relación matrimonial, el Señor cortejaba a Lea tiernamente hacia El.

Al quedar Lea embarazada por cuarta vez, un milagro de gracia ocurrió en ella. Gradualmente se dio cuenta que mientras ella no había sido el foco del amor de su marido, había sido amada por Dios. Y al acercarse al final de este cuarto embarazo, se acerco más y más a Dios. Se convirtió en una adoradora del Todopoderoso.

Ahora al dar nacimiento a su otro hijo, dijo “Esta vez alabare a Jehová” (v. 35). Nombro aquel niño Judá que significa “alabanza”. Fue de la tribu de Judá que nació Cristo.

Lea había estado buscando su realización personal y encontró solamente pena y dolor. Pero al volverse en una adoradora de Dios, alcanzo la más alta realización de vida: Comenzó a agradar a Dios.

Es ahí mismo que el alma humana verdaderamente comienza a cambiar y entra en la fortaleza de Dios. Al encontrar realización en Dios, El comenzó a remover de ella los celos, inseguridades y penas que la vida le había trasmitido. Una verdadera belleza interior comenzó a crecer en Lea; se volvió en una mujer en reposo.

De la misma forma, cada uno de nosotros tiene defectos de carácter que somos reacios o incapaces de enfrentar. Otros han visto estas cosas en nosotros, pero no han tenido el coraje de decirnos. Tanto en lo físico como en nuestra personalidad, estos defectos en nuestra naturaleza son lo que nos dejan ansiosos, intimidados y sin realización.

No son consejo o clases de éxito o de auto estima lo que necesitamos; simplemente necesitamos descubrir el amor de Dios hacia nosotros. Al comenzar a alabarlo en todas las cosas, nos ponemos simultáneamente las vestiduras de salvación. ¡Realmente estamos siendo salvados de aquello que de otra manera nos habría destruido!

¡Desilusiones y penas no pueden pegarse a nosotros, porque nosotros somos adoradores de Dios! “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas le ayudan a bien,” (Rom. 8:28). Si continuamos amando a Dios, nada que experimentemos puede en última instancia resultar dañino dado que Dios toma todo por lo que pasamos y, en Su poder redentor lo obra para nuestro bien.

El árbol de Vida
Usted recordara el versículo que citamos, “La esperanza que se demora es tormento del Corazón” (Prov. 13:12). El versículo concluye con, “pero árbol de vida es el deseo cumplido” Al realizarse nuestros deseos, nosotros nos realizamos. Ya que es la realización de nuestros deseos que nos llena de satisfacción, el secreto de una vida recompensada es confiar nuestros deseos a Dios.

Déjele elegir a El los tiempos y significados de nuestra realización, permitiendo al Señor que nos prepare para El a lo largo del camino. La verdad es que en nosotros mismos estamos incompletos; pero en Cristo estamos completos. (Col. 2:10).

Usted dice, “Es fácil para usted decirlo. Usted tiene una esposa y familia maravillosas. Usted es bendecido. Pero usted no entiende mis problemas”. Si, lo hago. Mi maravilloso matrimonio fue muy difícil durante los primeros años. Luchamos con muchas cosas en nuestra relación. Mi esposa y yo, ambos llegamos al lugar donde no estábamos completos en el otro. Pero, como Lea, los dos miramos a Dios y dijimos, “Esta vez alabare al Señor”. De hecho, le pusimos a nuestro segundo hijo el mismo nombre que Lea dio a su cuarto – Judá.

Para nosotros, como para Lea, nuestras vidas fueron dadas vueltas al elegir deleitarnos en Dios en vez de estar sin realizar en el otro. Al volvernos Sus adoradores, El comenzó a trabajar en nuestros corazones hasta que no solamente le agradamos más a El, ¡sino que nos agradamos el uno al otro! ¡A lo que me estoy refiriendo, es a la propia cosa que salvo y bendijo nuestro matrimonio!

El salmo 37:4 dice, “Deléitate asimismo en Jehová, Y el te concederá las peticiones de tu Corazón” Mientras te deleitas en Dios, cambias. Los efectos negativos de la desilusión y la pena se desprenden. Al comenzar a realizarnos en el amor y gozo de Dios, nuestras propias almas son restauradas y embellecidas. Si, deléitate a ti mismo con Jesús y tus tendencias auto destructivas comenzaran realmente a desaparecer. Cristo embellecerá tu vida de adentro hacia afuera.

El resultado de la vida de Lea
¿Qué sucedió con Lea? Bueno, los largos años vinieron y se fueron. Raquel y después Lea murieron. Jacob en su lecho de muerte, hablo a sus hijos: “Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva…la cual compro Abraham…para heredad de sepultura. Allí sepultaron a Abraham y a Sara su mujer; allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer, allí también sepulte yo a Lea.” (Gen 49:29-31).

¡Jacob había enterrado a Lea en el lugar ancestral de honor! ¡Oh como estas palabras, a pesar de pocas, dicen tanto! Nos dicen que Dios había embellecido a esta afligida con salvación. Después que Lea encontró realización en Dios, le dio realización en Jacob. A través de los años, paz interior y belleza espiritual brillaron a través de Lea; Jacob fue entretejido con ella en amor. No es difícil imaginar que cuando Lea murió, se fue sonriendo, con las alabanzas a Dios en sus labios.

¡Vuélvete en un adorador de Dios! Al rendir tus deseos a El, al ponerlo a El primero, El tomara lo que tú le des y lo hará bello en su tiempo. Tomara lo que ha estado torcido y desequilibrado en ti y te hará parar erguido en Su luz y Su gloria.

Por tanto, ¡habla a tu alma este día! ¡Dile a las áreas no realizadas en ti que esta vez alabaras al Señor!

Señor, Yo soy una Lea, sin atractivo y buscando siempre el amor de aquellos que me han rechazado. Cuan tonto he sido. Cuan ciego. No hay amor, ni realización en esta vida separado de Ti. Tú eres el árbol de vida que satisface todos los deseos; Tú eres el Sanador de mi corazón. Te amo, Señor Jesús. Amén.

Adaptado de un capitulo en el libro de Francis Frangipane Me buscarán y me hallarán.

www.frangipanehispano.org

Justo juicio

En mis diversos escritos y mensajes públicos, he instado a la iglesia a resistir las tendencias de la ira y el amargo cinismo que existe en nuestro mundo. En su lugar, busquemos poseer los “más altos... pensamientos” de Cristo (Isa. 55:9).  

 

En verdad, nuestro llamamiento es a servir a Dios como embajadores de Cristo. (Ef. 6:20). Un embajador no solamente está comprometido a representar a su líder; el embajador es alguien que sabe lo que el gobernante piensa en realidad y lo que diría.  El tiene comunicación regular con ese líder y esta al día con los objetivos del líder tanto a corto como a largo plazo del líder.  Si el embajador no conoce el punto de vista del gobernante, el ha sido entrenado para no dar su opinión, debe esperar hasta que escuche de parte de aquel a quien representa. El mundo no quiere saber lo que pensamos. Hay cerca de siete billones de opiniones hoy en día en el mundo; lo que las naciones necesitan no es escuchar nuestra opinión, sino escuchar a Aquel que representamos: nuestro Rey Jesucristo.

 

También he puesto una barricada delante del falso discernimiento.  Debemos evitar el enfoque basado en la justicia propia y la religiosidad de los Fariseos.  Cuando insto a las personas a no juzgar, no estoy diciendo que no disciernan. El discernimiento espiritual es una forma de arte, mientras que juzgar de acuerdo a la apariencia exterior es un instinto de la carne. Lo que digo es que debemos aprender a esperar, escuchar y, en mansedumbre discernir la forma más alta de Cristo.

 

El juicio que es justo
Sin embargo, inevitablemente, todavía hay preguntas. ¿Qué pasa con la amonestación del Señor que nos llama a "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (Juan 7:24)? ¿Cuál es el juicio justo?

 

Al hablar de esto con otros, me he dado cuenta de que las palabras justo y juicio parece ser todo lo que algunos ven en el versículo. Sin embargo, la primera parte del versículo explica, al menos parcialmente, la segunda mitad: justo juicio es lo que es "no [es]... según las apariencias” El justo juicio proviene de otra fuente, aquella que es más alta que los instintos de la carne.

 


Vea, hay una diferencia entre discernir una necesidad por la que se ha determinado a orar, y por el contrario, solamente encontrar faltas que a menudo se degradan en chisme y calumnia.  Dios no llama a una persona al “ministerio de juzgar a otros” simplemente porque alguien no haya tenido miedo de “decir lo que es”. La crítica no es un don del espíritu.

 

Si su juicio es verdaderamente de Dios, no será un don aislado. Usted tendrá también humildad, amor y carecerá de altivez en su mente.

 

El justo juicio se revela a sí mismo como genuino por las virtudes que respalda y que lo representan.

 

Todas las virtudes del Espíritu – amor, paz, benignidad, etc. -- deben ser funcionalmente evidentes en su carácter. Si es así, usted será conocido por ser alguien amable, cariñoso, humilde de espíritu y sabio. Cuando usted trae un juicio justo, su carácter afirma que su juicio no es una reacción emocional, sino que viene como alguien enviado por Dios—como Cristo, es usted lleno de gracia y verdad. Usted habla como alguien que seriamente se preocupa por mejorar la vida de otros.

 

Como escribió Juan,

 

“En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como El es, así somos también nosotros en este mundo” (1 Juan 4:17).

 

Sí, el día del juicio viene. Nuestra meta debería ser que “el amor se perfeccione en nosotros”. En las estaciones de juicio, estamos llamados a una vida de amor perfecto, pues “como El es, así somos también nosotros en este mundo”

 

Por: Francis Frangipane

 

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Adaptado de un capitulo en el libro de Francis Frangipane Spiritual Discernment and the Mind of Christ  (no disponible en español).
www.frangipanehispano.org

 

 

PUESTOS LOS OJOS EN JESUS, EL AUTOR Y CONSUMADOR DE LA FE

INTRODUCCION:
PONER LOS OJOS es seguirlo, imitarlo, hacer lo que El hace, seguir su ejemplo, ser nuestro modelo, colocar nuestra mayor atención en El, no desviar la mirada, proseguir a  la meta  hasta alcanzarla; si hermano este debe ser el comportamiento de todo Cristiano, porque JESUS es el todo en nuestras vidas, porque El es el Autor, el Consumador, es decir el creador, el dueño, el lider, el capitán, el principe, el principio y fin de todo lo que existe, el que Ejecuta y da cumplimiento, acaba y lleva a feliz termino, nos lleva a la meta, nos va a llevar a casa nuevamente, El creó la vida, y la sustenta y dará fin a la misma, por eso El mismo Espíritu nos dice hoy, despojémonos de todo lo que nos asedia, nos tienta a no seguir a JESUS, porque en El está la Salvación de nuestras almas, en El está nuestro futuro, este es el mayor reto que Dios nos ha puesto, pero es la mejor decisión que podemos tomar, hacer todo para su gloria, saber que todo lo que tenemos es dado por El, y para El, no colocar más la atención en lo material que en lo espiritual, porque lo dado es solo un medio para que alcancemos nuestra verdadera meta, que es la salvación de nuestras almas y la vida eterna que nos espera, veamos:
JUAN: Jesús el Principio y fin de la Vida
1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2- Este era el principio con Dios. 3- Todas las cosas por el fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4- En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5- La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
ROMANOS: De El son todas las cosas.
8:35 O quién entendió la mente del Señor ? O quién fue su consejero ? 35- O quié le dió a El primero, para que le fuese recompensado ? 36- Porque de El, y por El, y para El, son todas las cosas. A El sea la gloria por los siglos. Amén.
EFESIOS: Jesús fue el que nos dió vida.
2:1 Y él nos dió vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2- en lo cuales andavisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al principe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. 3- entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4- Pero Dios que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5- aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo 8- Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
HEBREOS:Sigamos a JESUS
2:10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas (JESUS), y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al AUTOR de la Salvación de ellos.
12:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. 2- PUESTOS LOS OJOS EN JESUS, EL AUTOR Y CONSUMADOR DE LA FE, el cual por el gozo puesto delante de El sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. 3- Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.
1 PEDRO: En Jesús está nuestra esperanza.
3- Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,4- para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros. 7- para que sometida a prueba vuestra fe mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con el fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado JESUCRISTO. 8- a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no le veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; 9- obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
PROMESAS:
Si nosotros, ponemos nuestra mirada en JESUS, en todo lo que hacemos, y le damos gloria por todo, reconociendo que para El son todas las cosas, estamos desechando y depojándonos de todo pecado y obra del maligno que nos asedia, pues estamos corriendo con paciencia la carrera de la fe, vamos a obtener esa herencia incorruptible, incontaminada reservada en los cielos para nosotros.
REFLEXION:
En quién estan puestos nuestros ojos en esta vida ?
Hermanos, sabemos que tenemos muchas tentaciones, de los ojos, el oido, el mundo, el dinero, pero hoy sabemos que todo eso es solo temporal, y que no podemos ir en pos de eso, primero, sino de aquel que el dueño de la vida, a su creador, el que tiene el poder sobre todo, el dador de todo, aún de nuestra fe, porque si así lo hacemos lo honramos, LA SALVACION que es lo mas importante vendrá, junto con  todas las demás cosas, porque estamos en la verdad y cumplimos el proposito de Dios.
OREMOS:
Padre, que estás en los cielos , santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hoy te recibimos, oh Jesús, y te reconocemos como el Autor y Consumador de la fe, y de todo lo que existe, ven a nuestras vidas, la de nuestros hijos, nietos, familias, te necesitamos, ten misericordia de nosotros, ayúdanos te lo suplicamos, porque eres el dador de todo, y sin tí nada podemos hacer, en el nombre de JESUS ,para tu gloria y honra, Amén.
    

NO TEMAS; CREE SOLAMENTE, Y SERA SALVA


INTRODUCCION:
TEMOR es tener inquietud por algún peligro, Miedo, Presunción, Preocupación, sentimiento o perturbación que angustia el ánimo; JESUS nos dice hoy , CREE sólamente, tener fe en El, pues cuando nosotros confiamos en lo que El nos ha dicho, su poder se manifiesta, cuando creemos, El puede actuar, es como una atracción que nos une a nuestro creador, el ejemplo lo vemos en  estos pasajes de las Escrituras, cuando JESUS andaba entre la multitud, y una mujer que creyó en El, lo tocó, y salió  PODER de El, también le llevaron una niña muerta, y por la FE, fue salva.  LA FE hermanos hace mover a nuestro Dios, para que actúe en nuestras vidas, pues sin Fe es imposible agradarlo, nosotros debemos vivir por FE, La Vida del Cristiano es una VIDA de FE, EN JESUS, Comienza cuando lo recibimos por FE, Vivimos por FE, Maduramos por FE, y vamos al cielo por FE, y esta FE, la obtenemos cuando nos acercamos a JESUS, El es que crea, motiva, madura y completa nuestra FE, la que debe primero ir acompañada con EL AMOR que es el primero, si no hay Amor, no puede haber FE,  que es Creer, tener Confianza, Fidelidad, Obediencia, Seguridad y obtendremos la Victoria. Veamos:
JOSUE: Dios nos manda a no temer  y a ser valientes.
1:9  Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente ; NO TEMAS NI DESMAYES, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.   
MATEO: No Temas.
10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; TEMED más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.. 29- No se venden dos pajarillos por un cuarto ? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30- Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31- Asi que NO TEMAIS; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
LUCAS: La FE mueve el Poder de JESUS.
7:43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había sido curada. 44- se le acercó por detrás y tocó el borde de su mando; y al instante se detuvo el flujo de su sangre. 45- Entonces JESUS dijo; Quién me ha tocado ? Dijeron la multitud te aprieta y oprime, y dices: Quién es el que me ha tocado ? 46- El dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí. 48- Y el le dijo: Hija , tu FE te ha salvado; vé en Paz. 49- Estaba aún hablando, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle" Tu hija ha muerto; no molestes mas el Maestro (Dijeron los discípulos) 50- Oyéndolo JESUS, le respondió: NO TEMAS; CREE SOLAMENTE, Y SERA SALVA.
HECHOS: El carcelero le dijo a Pablo y otros.
16:30 Qué debo hacer para ser salvo ? 31- Ellos dijeron : Cree en el Señor JESUCRISTO, y seras SALVO, tu y tu casa.     
ROMANOS:
14:23 Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con FE; Y Todo lo que no proviene de FE, es pecado.
2 CORINTIOS:
5:7 Porque por FE ANDAMOS no por vista.
HEBREOS: La FE necesaria para agradar a Dios.
11:6 Pero sin FE es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
12:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. 2- Puestos los ojos en JESUS, el autor y consumador de la FE, el cual por el gozo puesto delante de El sufrió el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
PROMESAS:
Si nosotros vamos dode JESUS , CREEMOS EN EL, lo recibimos le pedimos que more en nosotros, le pedimos perdón de nuestros pecados, El va a entrar en nosotros, nos sana, y SALVA nuestra casa y  libera de todo temor, enfermedad etc.., y si creemos en El todo lo que pidamos en su nombre, será hecho, pues todo lo que hagamos debe ser con Fe. 
REFLEXION:
Estamos CREYENDO en JESUS, para ser Salvos pues es quien  nos dá la FE ?
Hermanos, en estos comienzos de año propongámonos a acercarnos cada vez a JESUS, en oración ayuno, porque El es el que nos dá, la FE, la seguridad, y el Poder para vencer, ser Salvos, y valientes, si no lo buscamos vamos a ser presa fácil del temor, el pecado, la enfermedad y demás situaciones que acechan a los hombres. VAMOS QUE ESPERAS ???
OREMOS:
Padre, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, JESUS que es nuestro REY, Sin El nada somos, hoy te recibimos JESUS como nuestro salvador, entra a nuesrtras vidas, pues somos tuyos, ve y entra en nuestros hijos, nietos, familias, iglesias,  toca sus vidas, hoy te tocamos para que produzcas ese milagro y sanación que necesitamos ,  como la mujer del flujo de sangre, te lo pedimos te lo rogamos en el nombre de JESUS , para tu gloria y honra, Amén. 

ARREPENTIOS PORQUE EL REINO DE LOS CIELOS SE HA ACERCADO

INTRODUCCION:
ARREPENTIMIENTO viene de la raiz METANOEO : Meta= Después y Noeo= Pensar. El ARREPENTIMIENTO es Cambiar, Volver, Doler, es  una decisión que resulta en un cambio de mente, lo cual a su vez conlleva un cambio de propósito y acción, la palabra de Dios nos insta a Arrepentirnos de nuestros pecados, pues es una condición que nuestro Dios nos ordena, para que haya perdón de pecados, sin ésta decisión nuestra , vamos a perecer, por lo tanto es necesario que tomemos en serio este mandamiento de Dios para nuestras vidas.
PROMESAS:
Todo aquel que toma la decisión,  de ARREPENTIRSE y bautizarse, recibirá perdón de pecados, recibirán el don del Espíritu Santo, vendrá de la presencia de Dios, tiempos de rerigerio (Descanso por la salvación que trae Jesus)  conocerán la verdad, no perecerán el día del juicio final cuando se presente ante el tribunal de Cristo, y habrá Gozo en el cielo, por un pecador que se arrepiente, veamos:
MATEO : Cuando Jesús inició su ministerio dijo.
4:17 ARREPENTIOS ,PORQUE EL REINO DE LOS CIELOS SE HA ACERCADO.
LUCAS: Jesús les dice a los Galileos. 
13:3 Os digo: No, ( No son mas pecadores estos que los otros que pecaron), antes si no os ARREPENTIS, todos pereceréis igualmente. 
15:7 Jesús nos dice: Así os digo que habrá mas GOZO en el cielo por un PECADOR que se ARREPIENTE, que por noventa justos que no necesitan ARREPENTIMIENTO.
17:3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra tí, repréndele; y si se ARREPINTIERE, perdónale. 
HECHOS: Pedro lleno del Espíritu les dijo: 
2:38 ARREPENTIOS, y bauticese cada uno de vosotros en el nombre de JESUCRISTO para perdón de pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39- Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
3:19 Asi que,ARREPENTIOS y Convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.
17:30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de la ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se ARREPIENTAN; 31- Por cuanto ha establecído un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón (Jesucristo) a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. 
ROMANOS 3
23- Por cuanto todos pecaron, y está destituidos de la gloria de Dios, 24- Sinedo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la REDENCION (Rescate o Salvación) que es en CRISTO JESUS. 
2 TIMOTEO
24- Porque el Siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, 25- que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se ARREPIENTAN para conocer la verdad.
REFLEXION:
Estamos nosotros realmente ARREPENTIDOS de haberle fallado a Dios con nuestros pecados ? Hermanos, todos hemos pecado, dice la Biblia, y necesitamos ARREPENTIRNOS y convertinos al Señor para perdón de pecados, con el objeto de ser justificados ante el Padre, por la sangre de Jesús que nos limpia de todo pecado. Si aún no tenemos esta convicción hoy es el día en que te invitamos a que entres en tu cuarto secreto le pidamos perdón a nuestro Dios, para que El nos perdone Y entremos a su presencia limpios y salvos.  
OREMOS:
Padre te bendecimos, te adoramos y te damos gracias, por perdonar nuestros pecados, y limpiarnos con tu sangre preciosa, gracias, porque nos das la oportunidad de ARREPENTIRNOS de nuestros pecados, ayúdanos por favor a mantenernos firmes, para no caer en tentación de pecado, guarda nuestros Hijos, familia, y nos unimos con mis hermanos en esta oración, sabiendo que nos oyes, en el nombre de Jesús. Amén.